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Participar en licitaciones públicas puede ser una vía de crecimiento sólida para pymes, consultoras técnicas, jurídicas o proveedores que quieran entrar en el sector público. Sin embargo, en Andalucía, este camino está marcado por una alta complejidad normativa y administrativa que exige preparación, estrategia y conocimiento profundo de la contratación pública.
Constituir una Unión Temporal de Empresas (UTE) sigue siendo la vía exprés para que pymes y grandes grupos sumen músculo técnico, solvencia y experiencia en un concurso público. Sin embargo, la misma fórmula que permite elevar puntuaciones también puede descalificarte en cuestión de horas si la parte jurídica o contable no encaja.
Cuando varias compañías se lanzan a un concurso público para ejecutar una obra, un servicio o un suministro que supera su capacidad individual, la fórmula jurídica preferida en España es la Unión temporal de empresas (UTE). Formar una UTE no es, sin embargo, un simple trámite burocrático; implica obligaciones solidarias,
Cerrar un contrato con la Administración, impugnar un pliego o solicitar una subvención puede convertirse —y con frecuencia lo hace— en una carrera de obstáculos. Las normas evolucionan al ritmo del BOE, los plazos se miden en días hábiles y las plataformas de licitación mutan casi tan rápido como la tecnología
Al contratar un abogado especializado en las administraciones públicas puede que haya aspectos que no tengamos demasiado claros. Sin embargo, gracias a la cantidad de información que actualmente vemos en Internet y sitios de interés, resulta más sencillo que nunca el hecho de saber exactamente lo que hacen, de ver todo aquello
Andalucía ha vuelto a ser una de las comunidades autónomas de España con más empresas en funcionamiento: sólo Cataluña la precede. Ahora mismo, en nuestro país, casi 3 millones de negocios permanecen activos, la mayoría de los cuales pertenecen al sector terciario. Una de estas compañías es la sociedad limitada